09:37 (14:37 GMT) | 'La teta asustada' refleja la evolución de Perú para entender el terrorismo |
| Miércoles 10 de Marzo de 2010 09:54 |
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La Teta Asustada, de la directora Claudia Llosa, pese a no haber obtenido el Oscar a Mejor Película Extranjera -premio otorgado a la argentina El secreto de tus ojos-, ha hecho historia como la primera película peruana que ha participado en la entrega de los aclamados premios de la Academia de Hollywood y así mismo, es considerada el último acercamiento del cine nacional al fenómeno del terrorismo en el país, presente en los últimos 20 años y que refleja la evolución de Perú a la hora de entender y explicar el conflicto armado. Desde que Sendero Luminoso comenzó en 1980 su lucha contra el Estado peruano, en un período que se alargó hasta el año 2000 y que dejó por el camino más de 69.000 víctimas mortales, el cine ha mostrado todo tipo de puntos de vista sobre la guerra interna. Se han rodado películas de ficción que retratan el drama de las principales víctimas: los campesinos de la sierra andina peruana, atrapados y flagelados por terroristas y fuerzas del Estado por igual; así como visiones no exentas de nostalgia que buscan la reconciliación de un país roto. Tampoco falta el retrato de algunos de los principales personajes en el conflicto, o intentos de limpiar la imagen del Ejército. Y es que, como señala el director peruano Alberto Durant, la época del terrorismo marcó tanto al país que durante muchos años era difícil eludirlo: "¿De qué hablamos los cineastas? De lo que nos toca, y nada nos ha sacudido tanto ni removido tanto la vida como esos 20 años de violencia que nos tocó vivir", dijo en entrevista con Efe. Como sucedió con La Teta Asustada, la primera película peruana que se acercó al fenómeno del terrorismo, La boca del lobo del director Francisco Lombardi, recibió numerosas distinciones internacionales, como el premio del jurado del Festival de San Sebastián de 1988. La película tiene como protagonistas a un grupo del Ejército peruano destinado a un aislado pueblo andino durante los primeros años del conflicto, cuando el Estado trataba de luchar contra un enemigo que desconocía y contra el que no funcionaban las estrategias y armas tradicionales. El filme de Lombardi se centra en la paranoia que crece entre los soldados ante un enemigo presente en el ambiente, pero que nunca es mostrado, y donde las desnudas montañas que rodean el pueblo encarnan este amenazante peligro en el horizonte. Aunque La boca del lobo logró el favor del público peruano, otros intentos en los años posteriores de acercarse al fenómeno fueron fracasos de taquilla, lo que, según señaló el crítico e historiador Ricardo Bedoya a Efe, creó un tabú, donde "nadie quería hacer ni ver" películas sobre terrorismo. Entre ellas, destacan La vida es una y sola, del año 1992 y que analiza cómo la lucha entre Ejército y terroristas destruye la vida en un pueblo de los Andes, y Ni con Dios ni con el Diablo, que estrenada en 1993 muestra el problema de la migración hacia la capital limeña que provocó la violencia en el interior del país. (Fuente: EFE) |